Videojuegos Retro: Theme Hospital

 “¿Qué te gustaría ser de mayor?”

  De niños, seguro que muchos de vosotros, oh buenas gentes lectoras que vivís en el universo al otro lado de la pantalla, habéis oído esta frase un montón de veces al ser pronunciada por varios adultos que nos indagaban acerca de nuestros planes de futuro mientras nos pellizcaban los mofletes con un gesto que pretendía ser simpático.

 Ante tal pregunta, y en ocasiones tras pensarlo durante un rato, no eran pocos quienes decían querer dedicarse a lo mismo que un ser querido cercano. Pero como es normal, a esta edad lo más habitual es tirar de la imaginación para responder ante tal cuestión. Al fin y al cabo, ¿que sabe uno sobre trabajar cuando todavía va al colegio o a la guardería?

  Si es que a veces, los adultos hacemos unas preguntas que ya nos vale.

  De este modo, las respuestas podrían ser de lo más variopinto y algunos podrían decidir que querían ser profesores, bomberos, policías (seguramente tras ver alguna película ochentera llena de acción), veterinarios para poder trabajar con animales, meterse a futbolista para emular a sus ídolos del “deporte rey”, y por supuesto, los más fantasiosos podían asegurar querer ser astronautas, vaqueros, estrellas del rock o pilotos de fórmula 1.

  Pero, ¿que hay de ti? ¿recuerdas tener alguna idea de qué querías ser de mayor cuando eras niño? ¿cual era tu respuesta cuando te hacían esta pregunta?

  En mi caso lo recuerdo con total claridad y aún sonrío cuando pienso en ello: Quería ser médico. Fantaseaba con la idea de pasear por los pasillos de un hospital con una luciente bata blanca y poder ayudar a la gente . Y cuando descubrí que encima existían diversas especialidades, ya se me abrió todo un mundo de elecciones interesantes para elegir en esta honorable profesión, de entre las cuales me parecía especialmente interesante la traumatología.

  ¿Os lo podéis imaginar? “Doctor TALlopis, traumatólogo y friki en sus ratos libres”. Si te soy sincero, se me dibuja una gran sonrisa nostálgica al pensar en ello (ay… la infancia) .

  Pues bien. Con semejante propósito me puse manos a la obra e incluso me he dedicado a la sanidad durante gran parte de mi vida adulta, hasta que el rumbo de los acontecimientos me llevó por otros derroteros.

  En fin. ¿Quien me iba a decir a mi en aquellos años, con la de horas que pasaba leyendo y redactando historias de mi invención cuando era pequeño, que mi verdadera vocación sería darle a la tecla con la ilusión de llegar a ser escritor?

  Quizás sea por todo esto que en su momento me aficioné a cierto videojuego al que todavía le guardo un especial cariño gracias a las muchas horas de diversión que me proporcionó. Este juego no era otro que el Theme Hospital.

  Sin más dilación, te doy la bienvenida y espero que te guste el post.

Pedazo de «bisturí» se gasta…

Temario para la asignatura de “Introducción a la gestión sanitaria videojueguil I”

  Distribuido por Electronic Arts, y puesto a la venta en 1997, primero primero para PC y más tarde para PlayStation 1, este juego es uno de los títulos más aplaudidos de su compañía: Bullfrog.

Siendo sincero contigo, mientras me documentaba para escribirte este post pensé que sería una buena idea el explicarte la historia previa a como empezó esta compañía, así como las diversas peripecias que vivieron sus fundadores hasta que lograron ponerla en marcha. Pero lo que me he encontrado es una historia rocambolesca que implica un juego de texto llamado Entrepreneur que solo vendió dos copias, la exportación de judías con tomate a Oriente Medio (al principio pensé que sería una de estas leyendas extravagantes que circulan por las redes pero que resultaron ser muy ciertas), una sorprendente confusión, y mucho morro por parte de una figura bastante controversial del mundillo del videojuego, por lo que al final he creído conveniente animarte a que investigues por tu cuenta los singulares orígenes de esta compañía, porque la verdad que es una historia que si bien es demasiado larga para comentarla con detalle en este post, no tiene desperdicio.

  Sea como sea, la empresa que posteriormente sería conocida como Bullfrog empezó sus andaduras en el año 1984 bajo el nombre de Taurus Impex (que entonces se dedicaba a otros menesteres que nada tienen que ver con los videojuegos) en un edificio bastante destartalado que prácticamente se caía a trozos y con un mobiliario que dejaba mucho que desear. Sin embargo, en 1987 tomaría el nombre con el que pasaría a la historia y las tres personas que componían esta desarrolladora en aquellos entonces se las apañaron para crear algunos títulos con una repercusión más bien discreta pero que les sirvieron para empezar. De este modo, en 1988 lanzaron al mercado su primer trabajo: Fusion, un juego de disparos para la Amiga y la Atari ST que si bien no se trataba de una idea especialmente novedosa, obtuvo una aceptación bastante aceptable que les sirvió para seguir adelante y crear el juego que en un principio fue concebido con el nombre de Creation pero que terminaría siendo conocido como Populous , también para Atari ST y Amiga aunque con el tiempo también lo veríamos para SNES. Este sería distribuido por Electronic Arts en 1989 y lograría vender la friolera de 4 millones de copias en su primer año de vida, convirtiéndose así en el primer gran éxito de Bullfrog.

Imagen del videojuego «Fusion».

  Siguiendo la misma línea de Populous, en 1990 sacaron un juego de estrategia en tiempo real con mapas tridimensionales llamado Powermonger, que si bien no tuvo tan buena acogida como su proyecto anterior, tampoco fue un fracaso. De este modo, este mismo año sacaron el plataformas Flood, y más tarde una secuela de Populous que vendría con el subtitulo de Trials of The Olimpian Gods.

 De este modo llegamos al año 1993, momento en que salió otro gran juego de esta compañía: el Syndicate (que viciadas me dí con su versión para MegaDrive). Pero si me lo permites, quisiera remarcar un título en especial de Bullfrog que salió poco después. Uno que muy seguramente te resultará conocido y que contaba con una premisa de lo más peculiar al tratarse de construir y dirigir un parque de atracciones. Por supuesto, me estoy refiriendo al famoso Theme Park, que sería lanzado para PC en 1994, y que también saldría para consolas de 16 bits, la PlayStation 1 o la Nintendo DS, entre otras plataformas. Este título se convirtió en un título que marcaría tendencia en la industria de los videojuegos y en la propia compañía, que sería adquirida por Electronic Arts ese mismo año.

  Desgraciadamente, esta compra originó una serie de desgraciados acontecimientos que propiciaron el cierre de la desarrolladora en 2004.

  Pero esta, es otra historia.

  En lo que se refiere a efectos de este post, me interesa señalarte otros juegos muy notables que Bullfrog nos dejó a lo largo de su trayectoria. Entre ellos figuran el Magic Carpet (1994) o mi queridísimo Dungeon Keeper (1997). Incluso llegaron a dejar muy avanzado un proyecto bastante interesante llamado The Indestructibles que finalmente fue cancelado.

Es difícil ser jefe

  ¡Madre mía como me he liado esta vez! Fíjate a que alturas estamos ya del post y aún no te he comentado nada del juego que quiero presentarte. Ya me vale.

  La premisa de Theme Hospital no puede ser más sencilla. En este título, el jugador adopta el rol de un ambicioso médico al que se le encarga la impresionante tarea de dirigir varias sucursales de una empresa sanitaria.

  En pocas palabras: construir y dirigir varios hospitales con todo lo que ello implica, con el desafío añadido de hacerlos lo más rentables posible.

  Para ello, al principio de cada una de las 10 fases que compone este juego (sin incluir los niveles de bonus) se nos otorga un terreno con un edificio vacío previamente adquirido y unos fondos iniciales con los que alcanzar los requisitos necesarios para alcanzar la victoria. Entre estos requisitos podemos encontrar algunos como alcanzar una cifra de beneficios concreta, lograr la cura de una enfermedad, curar a un mínimo de pacientes con éxito, o que el valor total del hospital llegue a una cantidad determinada. Pero claro, mientras tratamos de conseguir todo esto, el hospital debe funcionar adecuadamente para evitar perder la partida. Y es que al final de cada año, el juego nos muestra los premios y logros que hemos alcanzado, otorgándonos jugosos premios… pero también nos pueden penalizar gravemente, reduciendo nuestros fondos y la valiosa reputación que tenemos de cara al público si nuestra dirección al frente del hospital no está a la altura de las circunstancias. Si llegamos a este punto, nos topamos de lleno con sorprendentes secuencias a modo de Game Over.

Me pregunto cuanto pagaría Nestlé por incluir el nombre de su chocolatina en las máquinas expendedoras del juego.

  Como podrás intuir con esta sagacidad que te caracteriza, las primeras fases son más bien sencillitas y sirven como tutorial del juego. Lo cual viene de perlas, porque si bien la premisa del juego es bastante sencilla y gozamos de una gran libertad para llevar las cosas a nuestra manera, la variedad de acciones que debemos llevar a cabo para progresar es bastante extensa y son cada vez más numerosas.

 Veamos algunas de ellas.

  –Construir salas: Todas aquellas dependencias que necesite nuestro centro sanitario, como áreas de diagnóstico (rayos x, análisis de sangre, cardiometros, y demás), consultas generales y especializadas (como por ejemplo la farmacia y el quirófano), o las instalaciones más básicas, incluyendo cuartos de baño para que nuestros pacientes hagan sus cosas, así como salas de personal para que nuestros empleados descansen, evitando así que sufran de “burnout” y hagan mal su trabajo, o que lleguen a enfadarse con nosotros y amenazarnos con dimitir si no les subimos el sueldo (mal vamos si no cuidamos al personal sanitario).

No sé si un esqueleto es adecuado como mobiliario para una consulta psiquiátrica, pero como decoración de Hallowen queda de miedo.

 –Contratar personal: Haz click en la bolsa de trabajo para elegir a los diferentes candidatos para cubrir el puesto de trabajo que necesites: enfermeras, médicos, valiosísimos recepcionistas que atiendan a nuestros pacientes con una sonrisa, y bedeles. Ojo a estos últimos porque hacen básicamente DE TODO, desde regar las plantas, hasta mantener limpio el hospital, y mantener las máquinas en buen estado para evitar que exploten (¡va en serio!). Sin embargo, antes de contratar a alguien podemos ver una ficha de cada candidato que incluye su fotografía, una barra que muestran cuan buenos son en su trabajo, en el caso de los médicos podemos ver si tienen alguna especialidad (cirujanos, psiquiatras, o investigadores), cuanto es su salario base, y un pequeño comentario al respecto de su carácter o aficiones. Este último apartado es realmente tronchante y te puedes encontrar de todo, desde cosas como “ayuda a la gente con una sonrisa” y “restaura muebles en su tiempo libre”, hasta otros como “molesta a los insectos con spray” o “persona rencorosa que trabaja fatal”.

Amueblar los pasillos: Tu hospital no solo debe ser efectivo y estar limpio, sino que tus pacientes deben estar a gusto en él para que se queden ahí el tiempo suficiente como para curarse. Pues si no se encuentran cómodos, pueden pillarse un buen mosqueo y marcharse a uno de los tres hospitales de la competencia que controla la IA del juego. ¿Hay asientos para todos? ¿los radiadores están en los lugares más estratégicos?, ¿hay suficientes máquinas de refrescos?, ¿hay abundancia de plantas bien bonitas que alegren el ambiente? ¡cuidado con esto porque un ficus mal colocado te hunde el negocio!

Gestión: Desde poner los pacientes más graves al principio de la cola en las consultas para que sean atendidos antes de irse al otro barrio, hasta pedir un préstamo con intereses al banco, comprar más edificios para expandir tu hospital, construir un aula para formar a tus médicos más inexpertos, e incluso regular la temperatura de los radiadores. Cualquiera de estos aspectos puede ser la diferencia entre lograr un ascenso acompañado de un jugoso aumento de sueldo, o que se produzca el caos más absoluto.

-Investigación: Al principio de cada nivel solo cuentas con las salas más básicas, aparte que todas las enfermedades deben ser descubiertas de nuevo por tu abnegado personal sanitario. Muchas de ellas son fácilmente reconocibles y enseguida podrás tratarlas. Pero en la mayoría de ocasiones, será necesario que tu equipo haga una concienzuda búsqueda al respecto, para lo cual necesitas a un doctor especialista en investigación y construir un departamento de investigación.

Pero ojo, porque esto es solamente lo básico y me dejo mucho en el tintero.

¿Qué sería de nosotros sin los bedeles? ¡Y los recepcionistas! Tratad siempre bien a los recepcionistas, que los pobres van siempre muy quemados. Y a las enfermeras, y los médicos, y los auxiliares, que se lo curran un montón, oye.

A medida que avances en el juego te encontrarás con sorprendentes y desquiciantes situaciones que pondrán a prueba tu capacidad de organización y reacción. Como por ejemplo, puedes encontrarte con que algún personaje V.I.P. (como El Mayor de los Ricachones, Futbolista Famoso, o Don Armando Jaleo) pidan visitar tu hospital para elaborar un informe al respecto, y según como lleves todo el tinglado te pueden dar un premio en metálico, beneficiar tu reputación, o todo lo contrario. De modo que puedes elegir entre enviar una invitación al V.I.P. o darle largas (¡literalmente!) para evitar una mala crítica. Además, deberás combatir plagas de ratas a tiro limpio, atender urgencias en un tiempo límite, o bien combatir epidemias, pudiendo seleccionar la opción de declarar una alerta que vacuna a todos los pacientes de tu hospital al momento (pero afectando a tu reputación), o bien tratar de ocultar el asunto a las autoridades y tratar de vacunar a los enfermos uno por uno en un tiempo límite… pero si te pillan, no veas el multazo que te espera.

Aparte de todo lo dicho (por si te pareciera poco), con frecuencia te encontrarás que el juego te envía varios documentos fax para que tomes decisiones al respecto de ciertos enfermos que se encuentran en tus instalaciones, pues puede darse de que algunos tengan una variante rara de su enfermedad y tu centro no esté preparado para poder curarle con total garantía de éxito. ¿Que harás en estos casos?, ¿pedirás al enfermo que espere mientras construyes nuevas salas de diagnóstico? ¿te arriesgarás con el remedio que tengas disponible aunque exista un porcentaje de fracaso? ¿o bien lo mandarás a su casa sin miramientos?

Como dijo el Tío Ben, un gran poder conlleva una gran responsabilidad.

Vendas y cabezones

  Espero que todo lo comentado hasta ahora no te asustara, porque llegó el momento de comentar uno de los puntos fuertes de Theme Hospital: Su sentido del humor tan personal, que a veces puede ser un tanto retorcido, pero no por ello es menos efectivo. Y es que con este título te aseguro que puedes llegar a echarte unas muy buenas risas.

  Para empezar, tanto tu personal como los pacientes tienden a tener un aspecto bastante simpático y muy expresivo que casa con el ambiente intencionadamente cómico del juego. Fíjate bien en las imágenes que acompañan este texto. A primer golpe de vista no parece un juego que esté ambientado en un entorno hospitalario, sino que presenta una estética caricaturesca.

  Por otro lado, Theme Hospital muestra frecuentes puntos de humor muy gráfico, tal y como ocurre en su extravagante intro (con referencias al Dungeon Keeper de la misma Bullfrog o este disparatado “Momento Superman”), el letrero “Kick Me” que lleva el médico que aparece en el menú del juego, o los anuncios de megafonía que el juego trae perfectamente traducidos al español, los cuales pueden servirnos como aviso para ciertos eventos del juego, o enviarnos mensajes aleatorios de lo más chocante, siendo uno de mis favoritos ese de “se ruega a los pacientes que sean pacientes”.

  Sin embargo, los momentos más hilarantes y sorprendentes llegan al momento en que te topas de lleno con las enfermedades ficticias que muestra este juego. No se en qué pensaban los desarrolladores del juego al crearlas, pero a continuación te describo algunas para que te hagas una idea.

  –Arguiñanitis: El paciente tiene la ilusión de que presenta un programa de cocina. Para tratar esta dolencia debes construir un departamento de psiquiatría, además de tener en plantilla a un médico especialista que convenza al paciente para que cambie su televisor por una radio.

  -Invisibilitis: La enfermera de tu farmacia administra un colorante especial al paciente, el cual realmente no sufre, sino que incluso aprovecha su situación para gastar bromas a sus amigos.

  –Lengua larga: Tras pasarse demasiado tiempo hablando sobre telenovelas (lo que en España siempre hemos llamado “culebrones”), la lengua del paciente toma un tamaño mayor de lo normal. Nada que no pueda solucionarse con la construcción del departamento de laringología.

  –ADN Alienígena: El paciente ha sido abducido por un platillo volante. A consecuencia de ello, ha perdido su aspecto humano y parece un ser de ciencia ficción. Para poder curarlos, debes tener un restaurador de ADN en tu hospital.

  Síndrome del Rey: El paciente se ve invadido por el espíritu de Elvis Presley y decide vestir igual que el cantante. Un médico que le haga ver que su nuevo look no le favorece es la solución al problema.

Ojo, que el de la invisibilitis ya se ha colado en el cine tres veces esta semana.

   Y así hasta un total de hasta 33 dolencias. No todas ellas tienen un gag visual, pero al leer el listado de síntomas, causas, o tratamientos tan disparatados que muestra el juego, puede hacerte pasar un buen rato.

  Conclusionando. Lo reconozco, a nivel técnico se le notan que tiene sus añitos. Aparte que no es fácil lograr que corra en un ordenador contemporáneo. Por otro lado, los efectos de sonido no están mal y los anuncios de megafonía tienen su gracia, pero la música termina haciéndose bastante repetitiva. Y seamos honestos, en algunos momentos puede resultar un tanto estresante para algunos jugadores y las últimas fases pueden ser todo un desafío en que las cosas pueden salirse de madre con sorprendente rapidez.

  Aún así, no se puede negar que es un título que no ha perdido un ápice de todo aquello que lo hacía tan divertido y adictivo. Su humor desbordante puede llegar a ser contagioso y aunque cueste creerlo, no es difícil llegar a dominar todos sus aspectos aunque estos sean tan numerosos. Con todo ello, no es de extrañar que en su momento lograra tan buena acogida y que incluso llegara a ser un título que creara escuela, pues no son pocos los títulos que han intentado repetir la fórmula de Theme Hospital para tratar de emular su éxito, como el Hospital Tyccon, Project Hospital, o el reciente Two Point Hospital, el cual se ha llegado a considerar como el sucesor espiritual de este título.

  Vamos, que me lo he pasado en grande jugando unas partidillas esta semana mientras me preparaba este post y queda más que recomendado.

  Pero, ¿qué tienes que decir al respecto? ¿conocías este juego? ¿llegaste a probarlo? Ya sabes que tus comentarios son más que bienvenidos.

  Y hasta aquí llega este post.  

Hummm… parece que todo va bien por aquí.

  Como recomendación de la semana, quiero presentarte nuevamente una de estas iniciativas que tanto me gustan y que se sirven de los videojuegos como medio para hacer un gran bien a quienes más lo necesitan. Me estoy refiriendo a Fundación Juegoterapia, cuya finalidad me parece más que admirable. La idea salió en 2010, cuando a su fundadora Mónica Esteban se le ocurrió darle una PlayStation a un niño ingresado por un tratamiento de quimioterapia. En un ambiente tan atemorizante como este, echar unas partidas cambió el modo en que este joven aventurero vivió su experiencia. Desde entonces, el proyecto Juegoterapia se dedican a recoger consolas y videojuegos para donarlos a los hospitales, además de recaudar donativos de socios, y voluntariado, para crear jardines, áreas de juegos, y hasta cines para que los niños con cáncer. Te dejo el link directo con todas sus actividades, proyectos, información, y modos en que se puede colaborar con su gran labor.

www.juegaterapia.org/

De nuevo, quiero recordarte que tú eres la otra mitad de este blog, y sin ti no existiría Tallopis-escribe. ¡Gracias por estar ahí!

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  Y ya me despido de ti hasta el próximo domingo 17 de octubre. No sin antes recordarte que ya está disponible en formato digital mi libro LOS OTROS TÚ: Relatos de ciencia-ficción y terror en otros universos.

 Espero que te guste.

 Hasta entonces, te deseo feliz semana. Cuídate mucho y pásalo bien.

  Salud, ánimo, y éxito.

Cuando veo a este señor, me acuerdo de un profesor de química que tuve en el instituto. ¡Menudo elemento! Otro día ya te hablo de él. Hasta entonces, feliz domingo y mejor semana :D.

Comments

  1. Que bueno!!! Alguna que otra partida jugamos a este título en esos primeros años del instituto mientras usabamos los ordenadores del aula para hacer cosas » de clase» xD. No podemos decir que con este juego aprendiesemos anatomía y a alguien le diese la epifanía de ser médico en el futuro 🤣🤣.
    Buah, lo de la Arguiñanitis nos ha matado(no nos acordábamos para nada) y puede ser que nos contagiaramos de eso en algunas de esas partidas clandestinas xD, que médicos no hemos llegado a ser pero oye…
    Una genialidad de entrada, como siempre y en la que nos has vuelto a traer mogollón de recuerdos y buenos ratos.
    Un abrazote, compañero.
    ¡Nos leemos el próximo domingo!

    1. ¡¡Hola Presstartcook, que alegría verte por aquí :D!!
      Como siempre, eres más que bienvenido y me ha encantado leer tu comentario.
      Madre mía que tiempos aquellos en el instituto. No sé yo si alguna vez los ordenadores del aula que tuvimos en nuestros tiempos llegaron a usarse alguna vez para hacer cosas de clase, pero para hacer el tonto por internet y jugar de estrangis, ya te digo que sí XD. Y oye, ya que lo dices… ¿Quién sabe? igual a alguien si le dio por estudiar medicina gracias a este juego, aunque en mi caso no llegara a ocurrir (¡afortunadamente!, pues de lo contrario igual no estaría escribiendo esto ahora mismo).
      Lo de la Arguiñanitis es tremendo, uno más de los geniales golpes de humor que desprende este juego por los cuatro costados XDXD. Puede que al principio fuera un poco lioso, pero lo divertido lo era un rato largo. Y en el caso de que te contagiaras de arguiñanitis, ¿Qué puedo decirte?, por la parte que me toca me alegro un montón, pues así podemos disfrutar de tu maravillosa bitácora.
      Un abrazo bien grande y nos seguimos leyendo 😀

    1. ¡¡Hola Rosaboschetti, ¿qué tal todo?! 😀
      Muchísimas gracias por tu comentario *^_^*. Lo cierto es que el juego es muy completo en sus acciones, pudiendo llegar a tener un gran control sobre todos los aspectos del hospital a construir y disponer de una gran libertad en la creación del mismo. Eso por no contar lo divertido que es y este humor tan suyo que desprende. Espero sinceramente que te guste y lo disfrutes un montón :D.
      Un abrazo bien grande.

Tus comentarios son más que bienvenidos.