Televisión/ Retro: Farmacia de Guardia

Uno de los recuerdos que conservo con más nitidez de mi infancia, corresponde a principios de los noventa.

  Pasara lo que pasara, cada jueves a las 21h y como si de los Simpson se tratara, mis padres, mi hermana, y yo, ocupábamos cada uno su sitio del sofá para ponernos ante la tele, esperábamos que terminaran las noticias, y nos preparábamos con una sonrisa en la cara para ver esta cabecera formada por anuncios de medicamentos antiguos.

  Y es que más allá de las preferencias televisivas de mi familia, la serie Farmacia de guardia se convirtió rápidamente en un hito en la historia de la televisión española, llegando a ser una de las series más longevas y de más éxito en el país. Se emitió por primera vez el 19 de setiembre de 1991 y estuvo en el aire durante cinco temporadas con más de 160 capítulos en total, emitiendo su último capítulo en el día de los Santos Inocentes (28 de diciembre) de 1995 con un episodio que contó con una importante campaña publicitaria, en la que se invitaba a los fans del show a que enviasen cartas a la cadena Antena 3 Televisión (en dónde se emitía el programa) para aportar ideas sobre cómo debía finalizar la serie. Dicha propuesta de propaganda llegó a emitirse durante las noticias de dicha cadena.

  Incluso para los estándares de la época, hay que decir que la serie tendía a ser bastante ñoña en un esfuerzo de rodearla de un aire que fuera lo más fámily friendly y cómico posible para todas las edades, solo para dar alguna sorpresa muy de vez en cuando con momentos dramáticos muy puntuales o tratar temas controversiales como la soledad de la vejez, prostitución, racismo, relaciones entre padres separados y como afecta a los hijos, juego con apuestas, etcétera.

  La trama principal de la serie era de una sencillez aplastante. Pues en este programa conocíamos a los componentes de la familia Cano, que regentan una farmacia durante algunas generaciones. Junto a los Cano, toda una serie de personajes habituales, que incluían clientes de toda la vida, amigos, y vecinos, formaban parte de las historias que se vivían entre las paredes del establecimiento. Cada capítulo tenía una duración aproximada de unos treinta minutos, la inmensa mayoría eran autoconclusivos, y los cambios que afectaran a toda la serie eran realmente poco comunes, pues obviamente no se trataba de una serie que buscara sorprender e intrigar, sino simplemente entretener con historias cotidianas que sonaran próximas al espectador, y buscaran la risa fácil con las ocurrencias de los diversos personajes.

  Veamos quienes eran sus principales protagonistas:

    *Lourdes Cano (Concha Cuetos): Licenciada farmacéutica y matriarca de la familia Cano que regenta la farmacia heredada por su padre. Como madre divorciada de tres hijos y empresaria autónoma, no le quedaba más remedio que tener un carácter de armas tomar para poder poner un poco de orden entre todo el caos que se producía en cada capítulo. Eso sí, a buena persona no la ganaba nadie, y con frecuencia tenía que ocultar la risa o el asombro en situaciones que exigían conservar la seriedad.

    *Enrique Cano (José Soriano): El padre de Lourdes y anterior propietario de la farmacia. Es un alegre viudo jubilado que a su edad aún le quedan energías de sobra para perseguir faldas de mujeres mucho más jóvenes. Vamos, menudo pájaro estaba hecho el abuelo.

    *Adolfo Segura (Carlos Larrañaga): El exmarido de Lourdes. Siempre va vestido muy elegante, y junto a sus aires de galán y su labia, era capaz de convencer a cualquiera de lo que fuera. Para colmo, es un golfo de cuidado al que le van las mujeres y el buen vivir cosa seria, desgraciadamente, debía hasta los calcetines y padecía de ludopatía, por lo que siempre andaba metido en negocios surrealistas para ganar dinero fácil o encontrar algún modo de engañar algún pardillo para que le prestara dinero que luego se gastaba en apuestas o en disparatados negocios. Eso sí, cuando Lourdes o alguno de sus hijos estaba en un aprieto, era el primero que se ofrecía a echar una mano.

    *Isabel (Eva Isanta): La hija mayor de Lourdes y Adolfo. Aunque se la menciona con frecuencia, apenas aparece en la serie, pues está estudiando biología marina en las Islas Canarias.

    *Kike (Miguel Ángel Garzón): El hijo mediano. Como todo buen adolescente que se precie, anda siempre pensando en chicas y sueña con formar un grupo musical con sus amigos. Aunque también le encantan los animales y con frecuencia colaba algún bicho en la farmacia, con los resultados que ya imagináis.

    *Guille (Julián González): El hijo menor. Un niño retratado como “simpático y travieso” que no tenía más ocupación que andar preparando su próxima broma, para regocijo del espectador y desgracia de los demás personajes. Espontáneo, mal estudiante, curioso, extrovertido, espabilado… en fin, ya os hacéis una idea.

    *Pili (Maruchi León): La ayudante de Lourdes. Una jovencita que se ruborizaba con facilidad y exageradamente ingenua. Estuvo poco tiempo en la serie y fue sustituida por “Queen” (África Gozalbes), que consiguió el puesto por un malentendido. Tampoco estuvo mucho tiempo como ayudante, y en la última temporada fue sustituida por Sandra (Emma Ozores) que hasta este momento trabajaba en el prostíbulo “La gata con botas” que había al final de la calle.

  Además de estos estaban los secundarios recurrentes, la mayoría de ellos con un chiste preasignado o frase característica acorde a su estereotipo. Como Mariquilla (Amparo Moreno) que siempre estaba a dieta, la despistada ancianita Doña Paquita (Esperanza Grases), la conservadora y arisca Doña Rosa (María Luisa Ponte) que siempre va con su acobardado marido Don Ricardo (Luís Ciges), y otros muchos más.

  Pero de entre todos los secundarios que poblaban la serie, sin ninguna duda los dos más populares y que calaron más fuerte en la España de principios de los 90, fueron la pareja de agentes de policía del barrio: María de la Encarnación (María Garralón) y el sargento Romerales (Cesáreo Estébanez). No importa que pasara en la calle de la farmacia, no importa que desgracia se produjera ni qué delito investigaran este dúo cómico de policías, que siempre, absolutamente siempre, estos dos personajes terminaban su aparición con el sargento Romerales dándose de bruces contra la puerta de la farmacia por no acordarse nunca de que esta se abre para adentro.

  Por supuesto, y con el paso del tiempo, la serie contó con una larga lista de personajes famosos del momento que “casualmente” pasaban por allí y necesitaban comprar algo en la farmacia, haciendo un pequeño cameo.

  Las cosas como son. En su momento la serie fue todo un éxito y se hizo muy popular, llegando a conseguir unas cuotas de audiencia impresionantes. Todo el mundo conocía los chistes, la gente conversaba usando las muletillas y frases habituales de la serie, los personajes formaron parte de la cultura popular de la primera mitad de los noventa en todo el país. La serie arrasó, y creo que puedo decir que muchos de los que la vivimos en su momento la recordamos con cariño por las risas que nos dimos. Un servidor, el primero. Además, que los personajes, dentro de su tópico, eran muy cercanos y esto era un punto a favor del espectador que fácilmente empatizaba con ellos, pues, ¿Quién no conoció a una Doña Paquita de pequeño o tenía un Guille o un Kike en su clase?

  Sin embargo, esta serie cuenta con un grave problema. Casi me atrevo a decir que todos aquellos que no la vivisteis en su contexto y estáis leyendo ahora este artículo, os habéis dado cuenta enseguida de cual es: y es que era toda una colección de arquetipos y clichés gastados que se repetían constantemente. Además, de que su humor era mayormente muy simple y blanco a mas no poder. Pero ojo, que esto no es malo, ya os digo que en su momento la serie gozó de una gran popularidad, y mucha gente goza con este tipo de humor, y eso es genial. Pero al contrario que otros entretenimientos y títulos retro comentados en otras entradas de este blog, la verdad es que Farmacia de Guardia ha envejecido muy mal. Si os animáis a ver algún capítulo entero (ahí están algunos en YouTube si tenéis curiosidad), veréis que es fácil darse cuenta de ello. O al menos eso es lo que me ha pasado a mí, que no he podido evitar torcer el gesto en más de una ocasión al revisionar algún episodio para preparar la entrada, por mucho que en su día la disfrutara, yo y millones de personas.

  De hecho, creo que si actualmente se intentara rehacer, debería adaptarse a los nuevos tiempos para poder llegar al público de hoy, pero entonces ya no sería la misma serie. Por lo que muy probablemente terminaría por no gustar ni a los nuevos públicos ni a los que vimos la original. Para muestra, sirva que 15 años después de terminar se hizo una TV movie de la serie (llamada La última guardia) con los mismos actores, para tantear la viabilidad de nuevas temporadas, pero la película tuvo una recepción muy modesta y el proyecto de recuperar la serie se canceló.

  En todo caso, siempre me queda lo bien que me lo pasé cuando la vi rodeado de mi familia, dar las gracias por todas las carcajadas, y quedarme con el recuerdo.

  Y hablando de la infancia, ¿os acordáis de la colección de libros de manualidades “Como hacer…”? muchos de nosotros tuvimos estos libros o los veíamos en el colegio. Como propuesta de esta semana, y siguiendo la dinámica retro de esta entrada, aquí dejo un link para que podáis descargaros la colección entera en formato PDF. Si además tenéis niños en casa, pueden seros muy útiles durante lo que resta de confinamiento.

  Hasta aquí llega esta entrada. Os recuerdo que cada domingo publico nuevo contenido, por lo que nos volvemos a ver el próximo día 26 de abril.

  Cuidaros mucho y pasadlo bien.

  Ánimo y éxito.

Comments

  1. ¡Hola, T.A.! Bueno, para mí es quizás la mejor sitcom echa en España. No suelo seguir demasiado las series de tv pero está me la vi entera en su momento y te un recuerdo muy agradable. Un fuerte abrazo!!

    1. ¡Hola David!, ¿qué tal todo? 😀 encantado de verte. Si es la mejor sitcom hecha en España, no lo sé, creo que en esto también nos pasa igual y es muy pero que muy raro que siga una serie por TV (salvo plataformas privadas o similares), y no puedo comparar mucho. Pero si que vi todos los capítulos de «Farmacia de guardia» y por supuesto que tengo un recuerdo muy feliz al respecto. En su momento y en su contexto, fue todo un éxito que nos hizo reír a muchos de aquella generación. Un fuerte abrazo :D.

  2. HOLA,
    Soy keren,
    Estoy segura que gracias a esta mítica serie nacieron nuevos farmacéuticos y médicos. Me gustaba mucho, pero yo los veía grabados porque tenía que irme a la cama temprano. Así que al día siguiente, lo veía grabado en la cinta. Cómo muchas de las series de la época, medico de familia, y farmacia de guardia eran una pasada. Aunque buscaran entretener con las vidas de cada uno. Aun no habían tantos programas del corazón. Me has transportado a mi juventud. Muy buen post. Un saludo!!

    1. ¡Keren!, que alegría saludarte de nuevo :D. Es curioso que hables de esto, porque creo haber oído (ahora no recuerdo exactamente dónde) que existe una relación entre las series de éxito y las carreras que mas se demandan durante su emisión o años después, de modo que seguro fue como dijiste y muchos eligieron farmacia como salida profesional a raíz de esta serie. Desde luego que con estas series estaba claro que corrían otros tiempos y que los programas de prensa rosa no inundaban tan exageradamente la parrilla televisiva como hoy en día. Es una lástima, pero siempre queda el recuerdo. Me alegro que te gustara el post y te llevara a revivir estos bonitos recuerdos que comentas. Puede que con una nota de nostalgia, pero revivir estos años sin perder de vista el aqui y ahora ni el mirar adelante, es felicidad. Un abrazo.

  3. Yo recuerdo ver esta serie pero no sé si en reposiciones o algo así (porque nací en el 89), en cualquier caso sí que la recuerdo como dices, divertida y para toda la familia. Y estoy de acuerdo contigo en que hoy no tendría el mismo éxito.
    Un saludo!

    1. Hola sitafreak, encantado de saludarte :D. Es muy posible que la vieras en reposiciones, pues me suena que esta fue una serie que volvieron a emitir al menos una vez. Sin duda estaba destinada a ser un producto para todos los públicos, aparte de que era una serie muy de su tiempo, y como tal, si se rehiciera pero adaptada a la actualidad, no funcionaría. Por poner un ejemplo, ¿imaginas al personaje de Guille a la realidad de hoy en día? ¿o personajes como Mariquilla o Sandra?, serían fuertemente censurados o totalmente cambiados. Un saludo 🙂

  4. Que tiempos aquellos. Yo creo que la frase “para dentro Romerales” sirve perfectamente para identificar a toda una generación. Quizás lo nostálgico esté de moda, pero esos momentos de reunión con la familia simplemente para pasar un buen rato, como muy bien dices, no tienen precio.

    1. Hola Sergeekios, es un placer tenerte por aquí :D. Alguna vez he visitado tu blog «mipapaesgeek.com» y me ha gustado mucho. Desde luego que la frase «para dentro Romerales» se volvió en una expresión más de la calle que se hizo rápidamente popular. Aún a día de hoy la escucho decir a más de uno. Creo que has dicho algo muy interesante, puede que la nostalgia esté de moda, pero creo que todos (o al menos muchos) tenemos un recuerdo nostálgico ligado a algo más personal e íntimo que le da aún más valor a toda la cultura retro. Un abrazó 🙂

  5. Hol señor. Reciéntemente vi este post. He de ponerme a ver más post retros de televisión. La verdad, apenas me acuerdo de Farmacia de Guardia y creo que debería re verla como hice con Aquí no hay Quien Viva

    1. Hola compa :D. La verdad es que tengo algún que otro post sobre televisión de aquellos locos años ochenta y noventa por aquí jajaja XD. Es normal que difícilmente se recuerden los detalles al respecto, pues ha llovido mucho desde entonces, pero en el caso de «Farmacia de guardia» admito que fue una serie que me pegó muy fuerte en su momento, por lo que me quedó un recuerdo muy fuerte.
      Seré sincero contigo. Alguna vez he visto algún que otro capítulo de «Aquí no hay quien viva», y aunque entiendo y respeto que tenga un público tan extenso como fiel debido al tipo de humor que hace, admito que he visto más bien pocos de sus episodios… principalmente porque siempre ando por otros temas más bien distintos *^_^*. No obstante, si leería un post tuyo al respecto para hacerme mejor idea.
      Un abrazo 🙂

Tus comentarios son más que bienvenidos.